Hay que decir que el final de la primera temporada de How I met your mother es sublime. Acaba con un final, casi predecible desde el principio, si no fuera por los altibajos que hay entre Ted y Robin y los escarceos amorosos que hay entre medias hasta llegar al fin. Y todo tiene su momento álgido, ese pico que separa la subida y la bajada, en Milk (Leche), el penúltimo episodio de la primera temporada.
Pero me voy a los antecedentes. A Ted le gusta Robin, eso es evidente; y a Robin, le gusta Ted, ya que se lo confesó a Lily después de la boda de Claudia y Stuart, a la que tenía que ir como pareja de Ted, pero que por trabajo suspendió. Fue de destrangis a la boda, encontrándose allí a Ted en una sala con una chica; Buttercup en un principio, más tarde supimos su nombre: Victoria (en la foto). Ella misma dice que no liga en las bodas, porque todos esos romances no son verdaderos. Pero planean un flirteo. Con nombres falsos, deciden vivir el momento. Tras unas horas de ensueño, Victoria se despide de una forma peculiar, la típica escena que he visto ya unas cuantas muchas veces en el DVD, he suspirado y he dicho: "Ted, Ted... vaya". Ted al día siguiente necesita saber quién es esa chica; con unas cuantas llamadas consigue saber que ella era la que hizo el pastel de boda, y que Buttercup era el nombre de la pastelería donde trabajaba. Robin tiene la necesidad de contarle que les vio en la boda, que se puso a llorar al verle con otra mujer y que fue ella, Victoria, quien fue a consolarla al baño, además de decirle cuales son sus sentimientos hacia él. Tras una de las mejores escenas de la temporada, Victoria y Ted inician una relación que dura alrededor de dos meses; así, hasta que a ella le conceden una beca en Alemania.
Ahí viene una de las dudas que luego se plantea: ¿es posible la relación a distancia? Nueva York y Alemania. Es mucho más dificil que la relación entre dos que viven en dos ciudades distintas separadas por algunos kilómetros.
Pero todo termina en Nunca ocurre nada bueno después de las 2 de la mañana (Nothing good happens after 2 a.m.). Y es verdad, nunca pasa nada bueno después de esa hora. Muchas de las tonterías que hacemos cuando tenemos problemas que solucionar y que surgen a esa hora, no suelen acabar bien. Alguna conversación por el móvil, alguna conversación de messenger o alguna "charla" por una cuestión de hace pocas semanas.
Ted acude en este episodio a casa de Robin diciéndole que había roto con Victoria, cosa que era mentira. Marshall y Lily intentan que no cometa ninguna tontería, pero igual que en el episodio, nos solemos dejar llevar por el impulso, no hacemos caso de los consejos y optamos por la solución kamikaze. Y al minuto no, pero al tiempo, nos damos cuenta de las acciones que hemos hecho. Al final, Robin y Ted se besan. Justo antes de pasar a la habitación, Ted tiene que ir al baño. Aquí, se encuentra con el producto de su subconsciente, la imagen de Victoria que le habla y le comenta que no está haciendo nada bueno, que no puede enrollarse cuando está saliendo con ella. Ted le dice que romperá con ella decentemente al día siguiente. Pero aparece la paradoja: Ted, cuando salía con Victoria, seguía enamorado de Robin. Al final de aquella conversación algo rara, Ted se da cuenta de que el móvil que llevaba en la mano no era el suyo, sino el de Robin, ya que ambos son idénticos.
Robin, por su parte, habla con Victoria con el teléfono de Ted, pensando que era el suyo, por lo que se da cuenta de que él la engaño con respecto a su ruptura. Ted acaba saliendo del apartamento y en el taxi rompe con Victoria.
Así, en la misma noche, hizo daño a dos personas que quería. Y ésto no hubiera pasado si a las dos, tal como dice el episodio, hubiera estado en su casa.
Pasa el tiempo y la relación entre Ted y Robin sigue fría. Tiene un flirteo con Mary, una asistenta legal, que Barney hizo pasar por prostituta, para romper el hielo y dar envidia a Robin, que trae de pareja a una gala a su compañero de telediario, Sandy Rivers, con el mismo pretexto, darle envidia. Pero todo sale mal. Ted sigue creyendo que Mary era prostituta y ello le supuso una torta y terminar esa noche.
Y llegamos a la antesala de Milk, Un baile inolvidable. Aquí, Robin y Ted, se reencuentran en el baile de un instituto donde toca el grupo que Marshall encargó para su boda. Robin le comenta a Ted que le ha echado de menos, no en plan de enrollarse, ni siquiera en plan de perdonarle, sino en plan de haberle echado de menos, con lo que Ted se conforma.
He aquí el aburrido previo a Milk. Pero espero llegar a terminar esto que parece haberse convertido en una trilogía bloguera, no sé si pronto o tarde, pero se hará.

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